Hemos estudiado ya qué es el narrador y los distintos tipos de narradores que podemos utilizar en nuestras historias. ¿Pero qué es el narratario? Si el narrador es el personaje (primera persona) o ente perteneciente de la ficción (tercera persona) que cuenta la historia, el narratario es aquel al que se dirige el narrador. El narratario puede ser el lector o un personaje de la historia.
El narratario es, por ejemplo, el destinatario de una carta al que va dirigido el texto (la carta puede ser el cuento o la novela). También el interlocutor receptor, u oyente, si se trata de una conversación. El narrador sería el emisor de la carta o el emisor de la conversación, respectivamente.
El narratario no siempre es el lector
No debe confundirse el narratario con el lector. Puede darse el caso de que sea efectivamente el lector, un lector virtual o lector modelo al que el escritor dirige su historia. Se da en aquellos casos en los que el narratario es ausente, pero no siempre es así. El narratario también puede ser un personaje de la historia. Al igual que los narradores, estos pueden ser o no personajes de la ficción.
Así como el narrador ha sido numerosamente estudiado, analizado y clasificado, no ocurre lo mismo con el narratario. Debemos a Gerard Genette su denominación, pero ha sido Gerald Prince quien más lo ha estudiado en su libro Narratología y, sobre todo, en su artículo “Introducción al estudio del narratario”. También ha resultado del interés de otros autores como Chatman, Prada Oropeza y Derrida.
Tipos de narratario
Como ya he mencionado, el narratario es la persona o personaje a quien el narrador de un texto se dirige al contar su historia. Por decirlo de alguna manera, es quien escucha o lee al narrador.
Ningún narrador puede existir sin la presencia de un narratario, sin que el discurso del narrador tenga un destinatario. Lo que ocurre es que, en muchos casos, ese narratario no se menciona de forma explícita sino que está implícito en el texto.
Puede que nunca se diga su nombre y que el narrador ni siquiera interpele directamente a él, pues en muchos casos se dirige, como hemos mencionado, únicamente al lector, a un lector virtual. No son solo los textos escritos en segunda persona los que precisan de él, también los escritos en primera y tercera persona, poseen uno, pues todo texto de ficción tiene la finalidad de contar una historia a alguien. Pero, ¿si en muchos casos ni siquiera se menciona por qué debemos suponer su existencia? Son varios los motivos. Porque si no fuera así, en algunos casos la trama carecería de sentido. ¿Acaso el personaje habla solo y se cuenta la historia a sí mismo? En otros, además, podemos deducir fácilmente que el discurso va dirigido a alguien pues el narrador nos lo revela, y lo ponen de manifiesto tanto las palabras como la actitud del narrador.
Podemos clasificar a los narratarios según se manifiesten o no el texto de forma directa o indirecta, y distinguir entre:
Narratario implícito
No hay ninguna referencia explícita en el texto que nos indique su presencia. No se menciona a nadie, no parece dirigirse a nadie. Pero en realidad, todo narrador se tiene que dirigir a alguien, si no, como hemos mencionado, la historia no tendría sentido. Sin embargo, si nada lo señala, entendemos que el narratario se dirige al lector virtual. A este narratario se le conoce como narratario en grado cero.
En ocasiones, no hay una marca directa, pero sí podemos deducir que está de algún modo implícito en su discurso que se dirige a alguien. Estamos antes un narrador implícito no marcado o narratario ausente.
Narratario explícito
En el caso de los narradores explícitos sí se hace evidente que el narrador se está dirigiendo a alguien. Notamos la presencia de señales o marcas que así lo indican. El texto se dirige a un “tú”. Esto sucede, por ejemplo, cuando el narrador escribe una carta o realiza una conversación presencial o telefónica a alguien que escucha. Encontraremos narratarios explícitos, al menos en una parte del texto, en las historias que utilizan la técnica del relato enmarcado (historias contenidas dentro de una historia contenedor) como en Las mil y una noches o Las ciudades invisibles de Italo Calvino.
Estamos también ante un narrador explícito cuando hay una interpelación directa al lector. A este narratario se le suele denominar narratario invocado. Lo encontramos en aquellas historias y cuentos en los que leemos algo como: “Querido lector”.
Dentro de los narratarios explícitos podemos distinguir:
- Narratario explícito nombrado:
Se dice explícitamente su nombre. El narrador se dirige a alguien y lo menciona por su nombre.
- Narratario explícito no nombrado:
Se menciona un “tú” o un “usted”, o se hace evidente que se dirige a un interlocutor, ya sea a un personaje o al lector. Pero no sabemos quién es exactamente.
En función de la participación del narrador explícito en la historia, podemos distinguir dos tipos:
- Narratario explícito extradiegético:
No se involucra en la historia. Es un mero oyente al que el narrador cuenta la historia.
- Narratario explícito intradiegético:
Se involucra en la historia y es un personaje de la misma. Con mayor o menor participación.
Ejemplos de narratario implícito y explícito
Ejemplo de narratario implícito
No son pocos los narradores en primera persona que, sin dirigirse a alguien específicamente, tienen un deseo de agradar o incluso de manipular la historia, de engañar, de dominar, de convencer. Esto podrás entenderlo mejor después de leer el relato “Corazonada”. Un relato del escritor Mario Benedetti en la que la narradora intenta convencer de la inocencia de sus acciones y de que “ella solamente se mueve por corazonadas”. De la lectura del texto podemos deducir con claridad de sus acciones que estas, al contrario de ser espontáneas, parecen totalmente calculadas. En este caso el narratario está implícito, si bien no se menciona explícitamente ningún nombre o persona. Pero está claro que la narradora trata de convencer a alguien es que hay un destinatario de su narración.
Ejemplos de narratario explícito
Sin embargo, es en la narración en segunda persona cuando el narratario se hace más presente. En algunos casos, incluso adquiere más importancia que el narrador, pudiendo convertirse también en otro protagonista de la historia. En los relatos epistolares es fácil identificar al narratario, pues aparece normalmente de forma explícita y es un personaje de la ficción, si bien puede participar en la historia (en menor o mayor grado) o ser solo mero oyente de la misma.
Narrador explícito nombrado
Pongamos, por ejemplo, el relato epistolar titulado “Carta a una señorita en Paris”, de Cortázar. En este caso encontramos un narratario explícito nombrado, Andrée, la mujer a la que el narrador alquiló el apartamento.
Andrée, yo no quería venirme a vivir a su departamento de la calle Suipacha. No tanto por los conejitos, más bien porque me duele ingresar en un orden cerrado, construido ya hasta en las más finas mallas del aire, esas que en su casa preservan la música de la lavanda, el aletear de un cisne con polvos, el juego del violín y la viola en el cuarteto de Rará. Me es amargo entrar en un ámbito donde alguien que vive bellamente lo ha dispuesto todo como una reiteración visible de su alma…
Narrador explícito no nombrado
Otro relato con narratario explícito lo encontramos en “Réquiem con tostadas”, relato de Mario Benedetti. Aunque en este caso desconocemos el nombre del narratario (se trata pues de narrador explícito no nombrado), su existencia es evidente. El narrador se dirige a él en todo momento de usted, y este narratario no es otro que el amigo de la madre del narrador. En este caso, no estamos ante un relato epistolar, sino que todo el cuento es un diálogo del narrador, la transcripción del parlamento que el narrador realiza ante el narratario.
Sí, me llamo Eduardo. Usted me lo pregunta para entrar de algún modo en conversación, y eso puedo entenderlo. Pero usted hace mucho que me conoce, aunque de lejos. Como yo lo conozco a usted. Desde la época en que empezó a encontrarse con mi madre en el café de Larrañaga y Rivera, o en éste mismo. No crea que los espiaba. Nada de eso. Usted a lo mejor lo piensa…
Una conversación también, pero en en este caso telefónica, es la que se produce en El cazador de leones, novela breve de Javier Tomeo, en la que todo el discurso del narrador, Armando Duvalier, es el monólogo que dirige a una oyente, una mujer que nunca dirá ninguna palabra.
Le confieso que, en el fondo, ni siquiera aspiro a que me comprenda. No pretendo tanto. Tengo suficiente con saber que, por lo menos, me está escuchando. Sí, sí, no se sorprenda, pero me basta con saber que ahora mismo, en algún lugar misterioso de esta ciudad en la que la gente ya no se reconoce, un adorable personajillo está al otro lado del teléfono.
Cabe mencionar que el narratario explícito no nombrado es una de las características de la novela picaresca, como sucede en La vida del Buscón, de Francisco de Quevedo:
Yo, señora, soy de Segovia. Mi padre se llamó Clemente Pablo, natural del mismo pueblo; Dios le tenga en el cielo. Fue, tal como todos dicen, de oficio barbero, aunque eran tan altos sus pensamientos que se corría de que le llamasen así, diciendo que él era tundidor de mejillas y sastre de barbas.
O como en El lazarillo de Tormes:
Sepa Vuestra Merced que a mí me llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi nacimiento fue dentro del río Tormes, de donde viene mi sobrenombre y ocurrió de esta manera: mi padre trabajaba llevando trigo a un molino que está en la ribera de aquel río y estando mi madre preñada de mí, una noche en el molino, se puso de parto y me parió allí. De manera que, en verdad, puedo decir que he nacido en el río.
Ejemplo de narratario explícito invocado
Pero no siempre el narratario explícito es un personaje de la historia. En Si una noche de invierno un viajero, novela de metaficción de Italo Calvino, el narrador se dirige explícitamente al lector. Se trata de un narrador explícito invocado:
Estás a punto de empezar a leer la nueva novela de Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero. Relájate. Concéntrate. Aleja de ti cualquier otra idea. Deja que el mundo que te rodea se esfume en lo indistinto. La puerta es mejor cerrarla; al otro lado siempre está la televisión encendida. Dilo en seguida, a los demás: «¡No, no quiero ver la televisión!» Alza la voz, si no te oyen: «¡Estoy leyendo! ¡No quiero que me molesten!» Quizá no te han oído, con todo ese estruendo; dilo más fuerte, grita: «¡Estoy empezando a leer la nueva novela de Italo Calvino!» O no lo digas si no quieres; esperemos que te dejen en paz…
Para entender mejor estos ejemplos te recomendamos la lectura de los cuentos y novela mencionados en este artículo.

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Hola.
Me pareció excelente el artículo y muy esclarecedor .
Saludos de El Salvador.
Todo muy bien explicado, pero mi pregunta era; Que diferencia existe en el signo del inciso (raya) del narrador y el narratario?
si es el narrador es así, —-¿Cómo se llama? y si es el narratario ¿seria así?, “—–¿Como se llama?
Gracias y saludos.
Hola, Manuel:
Creo que has confundido los conceptos de narrador y narratario. Ni uno ni otro se escriben con rayas.
No sé si te refieres a los dos hablantes de un diálogo, uno que habla y otro que contesta. No se hacen distinciones. Siempre se escribe una sola raya, una debajo de otra por cada interlocutor.
Saludos y gracias por pasarte por aquí.
Gracias por la aclaración entre lector y narratario. Siempre creí que se trataba de la misma persona. Un saludo
¿Hay en peliculas también narrador y narratario?
Saludos
Hola, Ángela.
Narratario siempre hay, es a quién se dirige el relato audiovisual. Pero es cierto que la figura del narrador es más controvertida.
En algunos cosas el narrador en el cine sí de evidencia de manera explícita, la conocida “voz en off” (sonido over). En otros casos, en el cine se prefiere denominar al narrador como instancia narrataria. Podemos entender siempre hay, pero de una manera implícita, más que por su voz, la instancia narrataria la reconocemos por la composición de las imágenes, decorados, etc.
Te recomiendo la lectura de este artículo:
file:///C:/Users/User/Downloads/la-presencia-del-narratario-en-el-relato-audiovisual.pdf
Buenas noches, muy buena y clara tu explicación. En el caso del cuento “una flor amarilla” de Cortazar, ¿quien sería el narrador y quien el narratario?
El narratario principal de la historia no se menciona explícitamente, por lo que se deduce que es el lector. Pero en este relato, el narrador principal, un narrador testigo, cuenta la historia que le contó otra persona. En el cuento se incluyen varios diálogos de cierta extensión en los que esta otra persona, un jubilado protagonista de la historia, le cuenta su historia al narrador. Por tanto, el narrador principal, narrador testigo, también es narratario de la historia del jubilado.
¿Quién es el autor de “Corazonada”, el relato que se menciona aquí como buen ejemplo?
Hola, Kelly:
Es verdad, no lo he indicado. Es Mario Benedetti, gracias por comentarlo. Lo corrijo.
¿El narratario siempre se identifica con el lector del texto narrativo?
Hola, Yanina.
No, no siempre. Puede haber un narratario explícito o implícito en el texto que no sea el lector. Por ejemplo en el relato “Réquiem con tostadas” de Mario Benedetti, el narrador se dirige a uno de los personajes de la historia, un amigo de la madre del narrador. Aunque no conocemos su nombre, se dirige a él mediante el pronombre “usted”. Siempre hay un narratario explícito también en las novelas y relatos epistolares. En este caso el narratorio es el destinatario de la carta o cartas.
Mucho no entendi. Narrador es el que cuenta el cuento, o sea el que escribe el cuento o x ejemplo es un policia el cuenta lo sucedido.
Uy, Gladys yo tampoco te entendí. Pero la entrada del blog está hablando del narratario, no de narrador. Mira esta otra entrada del blog: https://www.escueladeescrituracreativa.com/teoria-literaria/tipos-de-narradores/
Hola! Muy bueno el artículo y muy bien explicado, pero tengo una duda: cuando se trata de un narrador-protagonista y el narrador mantiene un diálogo con un personaje a quien le habla en segunda persona, ¿eso es narratario? ¿O solo se considera narratario cuando el narrador se dirige en segunda persona a un personaje en el texto narrativo, cuando está relatando la historia?
Muchas gracias.
No, no se considera narratario de la novela el personaje al que habla el protagonista en un diálogo. En una novela lo habitual es que hayan varias diálogos y que el personaje se dirija a varios personajes. Narratario se refiere al conjunto de la novela. Te pongo un ejemplo, un personaje dirige una carta a un amigo y en esa carta incluye el diálogo con otro amigo. El narratario es el destinatorio de la carta, independientemente de que se incluyan en ella diálogos con otros personajes.
Hola. Quisiera saber si el narrador y el narratorio es casi lo mismo como un emisor y un reseptor ? En lo ficcional cuando tengo que hacer un esquema tengo que poner el narrador y narratorio? En este caso el narrador habla de dos historias. Cuál será el personaje principal?
Hola, Paola:
Sí, es algo similar a emisor y receptor en lo ficcional. Pero el personaje principal no tiene nada que ver con la figura del narrador, el narrador puede ser el protagonista o no, incluso puede no ser un personaje. Hay que leer el texto y analizar cada relato o novela en concreto para saber quién es el protagonista o personaje principal. Se cuenten una o dos historias.
Cuando hay dos historias, podría ser que un personaje fuera narrador en una y protagonista en otra, o que lo fuera el narratario (que no narratorio). Eso ya lo tienes que analizar tú.
Nota: Por favor, acostúmbrate a que, en español, los signos de interrogación son dobles.
Muy bueno, ahora como me doy cuenta cuándo es un narratario explicito e implícito.
Hola, Estefy. Es fácil. Si es explícito tiene que haber alguna mención en el texto, por eso es explícito, porque se menciona. Por ejemplo, aparece su nombre, como ocurre en la novelas epistolares (Lady Susan de Jane Austen o Las amistades peligrosas de Pierre Choderlos de Laclos), o al menos si no aparece el nombre hay alguna referencia a él como un “usted” o un “tú”, como en el relato “Réquiem con tostadas” de Benedetti.
¿Cúales serían algunas similitudes entre el narrador, autor y narratario?
Hola, Anahy:
Como se indica en el artículo son conceptos diferentes. ¿Similitudes? Sí, claro, las hay. Pero la respuesta depende de qué tipo de análisis estés haciendo: como acto comunicativo, en un texto narrativo (diégesis)…
Narrador y narratario son entes que pertenecen a la ficción, mientras que el autor es una persona real. En cualquier caso, es una pregunta de desarrollo que requiere de referencias a definiciones de distintos teóricos literarios, como comprenderás aquí solo resolvemos preguntas puntuales. Te aconsejo consultar el artículo “La presencia del narratario en el relato audiovisual” de Josep Prósper Ribes. Lo puedes encontrar fácilmente en internet.
Saludos